La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha mencionado que somos el país con mayor
depresión en Suramérica con un 17% de los habitantes. Producto de ello, esta
institución sugiere que se trabaje en una Ley de salud mental.
Ante esto y colocando mi punto de vista, es obvio que
estamos deprimidos. Esto, porque nos han manipulado el inconsciente que somos o estamos en vías de
desarrollo entrando al listado de los países desarrollados, es decir el selecto
grupo de la OCDE, sin embargo, dentro de este círculo los resultados no nos
acompañan.
Sobre esto último, fuimos catalogados como el PEOR país para
vivir. Asimismo, si seguimos en esta senda, es cosa de salir en las mañanas y
ver el comportamiento social de las personas en el sistema de transporte público.
Además no hay representación por esta
alcurnia política; En paralelo los medios se han encargado de instaurar el
miedo en los ciudadanos, lo que ha dado como resultado que cada compatriota
desconfíe del otro.
Ante esto y en forma paralela podemos citar al Sociólogo Ferdinand Tönnies, el cual en uno de sus conceptos cabe perfectamente con el cotidianismo del Siglo XXI, Gesellschaft. Esto corresponde a trabajadores dentro de una sociedad donde no les interesa el bien común, sino el ganar dinero y que la producción funcione.
Con todo esto, no cabe duda que los que están deprimidos son
la clase trabajadora altamente endeudada, que ni siquiera se siente
representados por la constitución de nuestro país. Por qué digo esto?, es fácil
de entender, ya que si vamos al capítulo tres, artículo 19, se menciona
"La constitución asegura a todas las personas: el derecho a la vida y a la
integridad física y psíquica de la persona". Entendiendo esto último como
la forma de pensar y actuar de una persona y la necesidad de saber quienes
somos.
En este caso existe una dicotomía en las personas
entendiendo una cosa y experimentando otra, por lo que, es un grave problema no
resuelto de nuestro $hile.
Para ir terminando, es obvio que estamos deprimidos dentro del concepto que no nos encontramos con nuestro interior y señalar que nuestra historia está marcada de violencia y muerte.
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