sábado, 16 de abril de 2016

Depresión: trabajo más poca representación


La Organización Mundial de la Salud (OMS),  ha mencionado que somos el país con mayor depresión en Suramérica con un 17% de los habitantes. Producto de ello, esta institución sugiere que se trabaje en una Ley de salud mental.

Ante esto y colocando mi punto de vista, es obvio que estamos deprimidos. Esto, porque nos han manipulado el  inconsciente que somos o estamos en vías de desarrollo entrando al listado de los países desarrollados, es decir el selecto grupo de la OCDE, sin embargo, dentro de este círculo los resultados no nos acompañan.

Sobre esto último, fuimos catalogados como el PEOR país para vivir. Asimismo, si seguimos en esta senda, es cosa de salir en las mañanas y ver el comportamiento social de las personas en el sistema de transporte público. Además no hay  representación por esta alcurnia política; En paralelo los medios se han encargado de instaurar el miedo en los ciudadanos, lo que ha dado como resultado que cada compatriota desconfíe del otro.

Ante esto y en forma paralela podemos citar al Sociólogo Ferdinand Tönnies, el cual en uno de sus conceptos cabe perfectamente con el cotidianismo del Siglo XXI, Gesellschaft. Esto corresponde a trabajadores dentro de una sociedad donde no les interesa el bien común, sino el ganar dinero y que la producción funcione. 

Con todo esto, no cabe duda que los que están deprimidos son la clase trabajadora altamente endeudada, que ni siquiera se siente representados por la constitución de nuestro país. Por qué digo esto?, es fácil de entender, ya que si vamos al capítulo tres, artículo 19, se menciona "La constitución asegura a todas las personas: el derecho a la vida y a la integridad física y psíquica de la persona". Entendiendo esto último como la forma de pensar y actuar de una persona y la necesidad de saber quienes somos.


En este caso existe una dicotomía en las personas entendiendo una cosa y experimentando otra, por lo que, es un grave problema no resuelto de nuestro $hile.

Para ir terminando, es obvio que estamos deprimidos dentro del concepto que no nos encontramos con nuestro interior y señalar que nuestra historia está marcada de violencia y muerte.